9/8/17

Te invito :(



Nadie es perfecto en el mundo y por eso nos equivocamos, es común que pasen ciertas cosas cuando el agotamiento y la fuerza se nos va acabando al terminar el día. Sin embargo, el amor es tan poderoso que hace posible que nosotros podamos perdonar o ser perdonados por nuestras equivocaciones. Cuando te equivocas no sólo basta una disculpa, a veces también es importante que aprendamos a arrepentirnos de nuestros errores. Es común que en una relación alguno de los dos comete errores pero recuerda que el amor tiene el poder de vencerlo todo.

7/8/17

Tratamos? :D

Solo por hoy, cierra los ojos e imagina que eso tan bonito se hace realidad



Solo por hoy, permítete sentir la vida con la misma esperanza que un niño. Solo por hoy, apaga el rumor de las presiones, los miedos, las obligaciones y detén el murmullo de los entornos tóxicos. Hazlo, toma aire, respira hondo, cierra los ojos y… confía. Imagínate por un segundo que aquello que esperas, llega. Permítete confiar en que eso tan hermoso con lo que sueñas, se cumple.

Dicen que soñar es gratis, pero admitámoslo, llega un instante en que la mente se cansa de divagar por esos mundos satinados de felicidades y donde las metas se conquistan como en un sortilegio. Poco a poco perdemos la esperanza en el valor de los sueños porque la realidad en ocasiones es dura, es ácida como el limón, oscura como ese café que tomamos por las mañanas para despertar cuanto antes de nuestro letargo nocturno.

Sin embargo, y esto conviene tenerlo muy presente, si hay algo que siempre ha definido al ser humano es su capacidad inagotable para soñar, para divagar en supuestos imposibles.
Es momento de reclamar los sueños que dejamos atrás.

Hagámoslo, cerremos por un momento los ojos y volvamos durante un segundo con esa persona que fuimos ayer. Alguien con más ilusiones, alguien más confiado y con menos experiencia quizá. Fue esa época en que el futuro se nos antojaba como un campo abonado de estrellas; bastaba con coger una para pensar que todo era posible. Más tarde, quizá, llegaron las decepciones y esa vía de sentido único donde los prejuicios, los miedos y las inseguridades nos hicieron decirnos aquello de “no lo hagas, no sueñes o sufrirás”.

Para concluir, es nuestro deber reclamar a ese niño ilusionado que fuimos ayer, a esa versión de nosotros mismos que una vez dejamos por el camino por miedo o porque cometimos el imperdonable error de subestimarnos. Recuperemos por tanto esa luz de la inocencia del ayer para combinarla con la astucia y el rodaje vital que hemos adquirido en el presente. Cerremos los ojos e imaginemos que lo imposible se vuelve posible, que lo que tanto ansiamos llega… Soñemos también con que tenemos el bastante coraje de luchar por aquello que deseamos.


gracias@lamenteesmaravillosa


Ainssss ♥♥♥


Lunes...empezando