18/9/17

Hagamos mea culpa :(

Es lamentable y muy cierto 


Hola...


15/9/17

Dejaré esto por aquí :(

Encontré este escrito en la red, bastante triste y que deseo compartir con ustedes, nos hace tener una reflexión como madres... que pasen bonito fin de semana ♥




¡ Qué suerte no ser una madre palestina,
ni una madre siria, ni una madre afgana,
ni una madre kurda,
ni una madre del cuerno de África !
Qué suerte no tener que sostener
la muerte de mi hijo en mis brazos…
ese pequeño cuerpo
que se ha muerto sin más,
de hambre, de sed,
desangrado,
atravesado, zas, por una bala!
¡ Qué suerte no tener que abrazar a mi hijo muerto
mientras mis ojos se resecan, lentamente,
de dolor, de impotencia,
de rabia contenida!
¡ Qué suerte no tener que sortear cada día
el rostro enjuto y oscuro de la Parca,
y regalarle, esconderle, ocultarle
los rostros malditos de mis hijos,
que han nacido donde nada importan,
donde nada valen, donde nada son…!
Qué suerte, me repito cada día, qué suerte,
mientras mis hijos, tranquilos, duermen su infancia merecida.

Marisa Peña.
Poema publicado en el libro colectivo “ Indignhadas “
de Unaria Ediciones


Hola..


13/9/17

Quizás la mejor medicina ;)


No es un secreto que la música influye en los estados de ánimo. Basta una canción que nos gusta para alegrarnos o algo romántico para recordar al ser amado. Por eso el sonido, el ritmo, la melodía y la armonía se usan de forma profesional y con objetivos terapéuticos para mantener, mejorar y restaurar las funciones físicas, cognitivas, emocionales y sociales de las personas.

La música penetra directamente en los circuitos neuronales más complejos y más inconscientes del cerebro e influye en el estado de ánimo, pero también puede regular directamente la respiración, el ritmo cardiaco, las funciones motoras e incluso actuar en otras funciones como la digestiva o la inmunitaria, lo que explicaría sus efectos terapéuticos.

Los egipcios conocían la armonía de los cuerpos y usaban la música como tratamiento. Sabían que la belleza del arte contribuía a devolver al enfermo su belleza, como manifestación de la armonía reencontrada

Los chinos y los hindúes también señalan en sus testimonios los efectos curativos del sonido y la música.


Los griegos enseñaban música a la vez que medicina. El filósofo y matemático griego Pitágoras creó con los sonidos todo un método, al que llamó "purificación", para tratar a los enfermos. Para ello, inventó remedios que debían reprimir o expulsar las enfermedades tanto del cuerpo como del alma

Con el tiempo, la música se ha perfeccionado. Los seres humanos han aprendido a combinar cada vez mejor los ritmos, las melodías (sucesión de notas que forman una frase musical), la armonía (el resultado de varias notas tocadas a la vez), los matices (fuerza o suavidad) y los timbres (sonidos particulares de los instrumentos que producen efectos diferentes) para producir los efectos más variados tanto en su público como en ellos mismos.
      
Escoger la música bien, y escucharla en buenas condiciones, permite curar algunos problemas de salud, pero también vivir más tranquilo, tener más energía, ser más agradable con los demás, tomar decisiones en mejores condiciones e incluso ser más inteligente…..


Interesante